Tu aguja quema y oxida
lágrimas de piel
entre células de tiempo.
Desertan las cosas
pequeñas.
El engranaje de los
hilos vértebra
a vértebra.
Un botón
abrazando al cuello.
El estallido de una
sombra sorprendida
por la luz.
Las tópicos que no
insisten.
Cuando hablo,
y escucho el paso
interrumpido
de los tiempos
en los que eras un verbo.
Pienso, que de algún modo,
la novedad es hermosa.
Todavía no ha sido tocada
por la muerte.
Y es más fresco.
El borbotón del amor
fecundando, la saliva
invocando al beso.
Lo que fue antes de ser
en nosotros.
Y tú. Siendo tan pequeña.
Una ola perezosa
que arrastra añicos
de sal en sus huesos espumosos
antes del Verano.
viernes, 8 de marzo de 2019
viernes, 1 de marzo de 2019
Au delà
Decidiste el Allende.
Sus gargantas en el
rencor de la esquirla
son heridas tempranas
que empujan fantasmas
atrapados, instruidos
en la lepra del hueso.
¿Crees que encuentra
paz el oxígeno
enterrado en el pulmón
del otro cuando
saquea el beso?
Cuando la luz
incendia los
segmentos de útero,
y también grita:
"yo cuidaré de ti".
Un tajo desnuda
la elipsis.
Alguien recibe
el halo igual de las
pestañas secas de un pincel
más vulgar.
Sus gargantas en el
rencor de la esquirla
son heridas tempranas
que empujan fantasmas
atrapados, instruidos
en la lepra del hueso.
¿Crees que encuentra
paz el oxígeno
enterrado en el pulmón
del otro cuando
saquea el beso?
Cuando la luz
incendia los
segmentos de útero,
y también grita:
"yo cuidaré de ti".
Un tajo desnuda
la elipsis.
Alguien recibe
el halo igual de las
pestañas secas de un pincel
más vulgar.
martes, 19 de febrero de 2019
DSM IV
Las alturas infinitas
son iras breves.
Límites perpetrados
desangrando
la sombra alborotada
de la rabia que presiona
el corte.
Cuando vacía la luz
y su diagnóstico es
terminal.
¿Qué reflejan los espejos
con las luces apagadas?
Prevalece la violencia
después de la arcada
de su pecho estable
y vertical.
Me reparo y no me advierto.
Puedo ser uno y trino.
Cuando averiguo el reojo.
Cuando visito otras palabras.
Cuando la emoción no es idéntica.
Nadie practica
el vacío.
Pero entiende la falta
de respuesta
a preguntas incompletas.
Si apago los ojos:
¿Cuánta oscuridad
cabe en un interruptor?
son iras breves.
Límites perpetrados
desangrando
la sombra alborotada
de la rabia que presiona
el corte.
Cuando vacía la luz
y su diagnóstico es
terminal.
¿Qué reflejan los espejos
con las luces apagadas?
Prevalece la violencia
después de la arcada
de su pecho estable
y vertical.
Me reparo y no me advierto.
Puedo ser uno y trino.
Cuando averiguo el reojo.
Cuando visito otras palabras.
Cuando la emoción no es idéntica.
Nadie practica
el vacío.
Pero entiende la falta
de respuesta
a preguntas incompletas.
Si apago los ojos:
¿Cuánta oscuridad
cabe en un interruptor?
viernes, 15 de febrero de 2019
κειμήλιον
Levantaban hierro
como si ratones
minúsculos royeran
el tendón apretado
de los nudos.
El sudor delataba
las razones
de la piel.
Ensancha el chivato
un puño obtuso,
arrugado, tachado
en su plenitud.
Ha querido ser fértil
el infierno
y sólo crecieron despojos.
El calor en sus heridas,
la sed en sus cenizas.
Se ha refugiado
insatisfecha
la carne.
Hoy tampoco
se ha apilado
en lápidas.
Cuántas reliquias lo son
porque son los únicos
restos que quedaron.
martes, 12 de febrero de 2019
Piggy
Dios tiene un
oficio sin
tumba.
Como de terrorismo
trabajado.
Siempre disidente
en su rastro de miseria.
Los pobres nacen
sin verbos de carne.
El tiempo arrenda
el hambre que lo talla.
Les dijeron que el cemento
florece en los campos más adustos.
Que el oxígeno se reparte igual
en todas las tumbas.
Y que vibran igual las moscas.
Estrechan huéspedes
en huecos pacientes
de lugares que no han ocupado
todavía.
oficio sin
tumba.
Como de terrorismo
trabajado.
Siempre disidente
en su rastro de miseria.
Los pobres nacen
sin verbos de carne.
El tiempo arrenda
el hambre que lo talla.
Les dijeron que el cemento
florece en los campos más adustos.
Que el oxígeno se reparte igual
en todas las tumbas.
Y que vibran igual las moscas.
Estrechan huéspedes
en huecos pacientes
de lugares que no han ocupado
todavía.
lunes, 11 de febrero de 2019
Anemofilia
Empuñábamos el aroma
goloso de la carne
alzada en una cruz.
Tu costumbre
era aceitosa
y apetecible.
Hundir las manos,
separar las orillas.
Cruzar, retorcer
y estremecer
el verbo de tú
oración
cuando entra
duro el amor.
Si hunde tu punzada
horizontal
en mis costillas.
Si el eco
de mis venas
deja de regar.
Enséñame
a enterrar la niebla.
Devolver a la forma
lo que juntan los átomos.
Sumergir hogueras
no asfixia al Sol
en cuerpos rupestres.
Pero, aún así, derrama
un grano caldoso de céfiro
en las espinas.
Aceitoso, apetecible.
goloso de la carne
alzada en una cruz.
Tu costumbre
era aceitosa
y apetecible.
Hundir las manos,
separar las orillas.
Cruzar, retorcer
y estremecer
el verbo de tú
oración
cuando entra
duro el amor.
Si hunde tu punzada
horizontal
en mis costillas.
Si el eco
de mis venas
deja de regar.
Enséñame
a enterrar la niebla.
Devolver a la forma
lo que juntan los átomos.
Sumergir hogueras
no asfixia al Sol
en cuerpos rupestres.
Pero, aún así, derrama
un grano caldoso de céfiro
en las espinas.
Aceitoso, apetecible.
sábado, 9 de febrero de 2019
Nighthawks
Mi memoria es
el homenaje
de un almacén
intacto de cadáveres.
Rotundo, humillado.
Un estupor tardío
con la edad.
Vivir es revivir.
Yo sé que las
mentiras son
rutinas estudiadas.
Conversaciones
sin enfados
que van cogiendo
frío.
Adultos que
manchan
un mundo adulto.
Han traicionado
el reguero calcinado
de las sombras.
Él, alumbraba hambre,
tajaba una espuma vigorosa.
Saciaba la fricción.
El arco de su lengua
amasaba un vacío lento.
Ingobernable.
Ella, posponía la violencia,
interrogaba el dolor
de la luz cuando se ahoga.
La aventura de su piel
adelgazaba las palabras.
Ungía los mancebos.
el homenaje
de un almacén
intacto de cadáveres.
Rotundo, humillado.
Un estupor tardío
con la edad.
Vivir es revivir.
Yo sé que las
mentiras son
rutinas estudiadas.
Conversaciones
sin enfados
que van cogiendo
frío.
Adultos que
manchan
un mundo adulto.
Han traicionado
el reguero calcinado
de las sombras.
Él, alumbraba hambre,
tajaba una espuma vigorosa.
Saciaba la fricción.
El arco de su lengua
amasaba un vacío lento.
Ingobernable.
Ella, posponía la violencia,
interrogaba el dolor
de la luz cuando se ahoga.
La aventura de su piel
adelgazaba las palabras.
Ungía los mancebos.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)