Imagina que inventas
una historia de amor
y nadie viene.
Que la tela
se desprende
íntima sin un
desorden pactado.
Recitas el monólogo
de memoria con los
dedos de una mano.
A nadie le importa
su dibujo cuando
se limita a lo importante.
Se secan las lágrimas blancas
como coordenadas programadas
de dolor.
jueves, 22 de noviembre de 2018
sábado, 17 de noviembre de 2018
Frans Lehtinen
Si tu mano
no ciñera las espigas
apretadas de mis labios
cuando digo
una palabra
consonante,
y brotara una generación
corrupta de silencios.
No reptarían las yemas
en mi nuca.
Su sal impidiendo
brotar una caricia.
Como fantasmas
aflojando los relojes,
o pisando la garganta
de la nieve.
Tu voz me recuerda
un himno ajeno
y fatigado,
difícil y azul,
obligado y paciente.
Lo oí despertar
sin hueso junto a otro.
Es difícil negociar hostilidades
cuando invaden el cráneo
personas construidas
con escombros de otras.
no ciñera las espigas
apretadas de mis labios
cuando digo
una palabra
consonante,
y brotara una generación
corrupta de silencios.
No reptarían las yemas
en mi nuca.
Su sal impidiendo
brotar una caricia.
Como fantasmas
aflojando los relojes,
o pisando la garganta
de la nieve.
Tu voz me recuerda
un himno ajeno
y fatigado,
difícil y azul,
obligado y paciente.
Lo oí despertar
sin hueso junto a otro.
Es difícil negociar hostilidades
cuando invaden el cráneo
personas construidas
con escombros de otras.
martes, 13 de noviembre de 2018
Festín
El alarido de la carne
suele ser nuestro rival
más silencioso.
Un festín es una palabra
sin exceso,
celosa con la piel que la
rodea.
Una uña sin verbo.
Nuestra bandera común
fundada en la experiencia.
El latido que fractura
el calcio, y mitiga los años
de odio y perdón que nos
quedan por vencer.
suele ser nuestro rival
más silencioso.
Un festín es una palabra
sin exceso,
celosa con la piel que la
rodea.
Una uña sin verbo.
Nuestra bandera común
fundada en la experiencia.
El latido que fractura
el calcio, y mitiga los años
de odio y perdón que nos
quedan por vencer.
sábado, 10 de noviembre de 2018
Flower Face (Victoria)
Desnudaste la espina
con la silueta apagada
de un dedo.
Todavía golpea ligera
como un beso
una piel atrincherada.
Corre en zigzag
el
frío
de
las
luces
apagadas.
Solía caerse sola con el tiempo
y con el tiempo sólo solía,
clavada como una bandera
en una playa sin orillas.
Una espina es una bala
que se entrega con las manos.
El adjetivo de mi carne perezosa,
tapaba el sol con una manta.
Mi cuenco de mendigar
acepta hojas caídas.
Victoria. Sabíamos que
este día llegaría
como suele ser verano
cuando estabas tú y ahora sólo suele.
Suelo ser invierno, como solía ser sin ti.
Ahora suelo sólo ser
una breve despedida también.
con la silueta apagada
de un dedo.
Todavía golpea ligera
como un beso
una piel atrincherada.
Corre en zigzag
el
frío
de
las
luces
apagadas.
Solía caerse sola con el tiempo
y con el tiempo sólo solía,
clavada como una bandera
en una playa sin orillas.
Una espina es una bala
que se entrega con las manos.
El adjetivo de mi carne perezosa,
tapaba el sol con una manta.
acepta hojas caídas.
Victoria. Sabíamos que
este día llegaría
como suele ser verano
cuando estabas tú y ahora sólo suele.
Suelo ser invierno, como solía ser sin ti.
Ahora suelo sólo ser
una breve despedida también.
lunes, 5 de noviembre de 2018
Salem
Ahorcaron a la bruja
con un hilo de pulmón.
No hacía pie
el oxígeno
en sus labios.
Perdía gramos
su saliva,
era néctar de gusanos.
La piel
rara vez hace
de frontera impermeable.
La apatía desbordaba
como un surco
de ceguera permanente.
con un hilo de pulmón.
No hacía pie
el oxígeno
en sus labios.
Perdía gramos
su saliva,
era néctar de gusanos.
La piel
rara vez hace
de frontera impermeable.
La apatía desbordaba
como un surco
de ceguera permanente.
viernes, 26 de octubre de 2018
Señuelo
Hablar con tus huesos
me distrae de la muerte.
Pienso en tus costillas
afiladas apuntando
hacia el centro.
Amortiguando el corazón.
Roe el ombligo
su migaja diminuta.
Amputados al nacer.
Y pienso distraído
en dónde mueren los círculos,
y en lo difícil de atravesar
una pupila sin un alfiler.
me distrae de la muerte.
Pienso en tus costillas
afiladas apuntando
hacia el centro.
Amortiguando el corazón.
Roe el ombligo
su migaja diminuta.
Amputados al nacer.
Y pienso distraído
en dónde mueren los círculos,
y en lo difícil de atravesar
una pupila sin un alfiler.
lunes, 22 de octubre de 2018
Mitones
¿A qué edad maduran
las luces de las bengalas?
Su parpadeo de garganta.
Un chasquido
en las muñecas.
Sigo sin domesticar
cuando me apagas
la luz.
Los fantasmas parpadean
siempre llegan tarde,
cuando todo ha sucedido.
También tuvieron su derecho
a decirte que no.
las luces de las bengalas?
Su parpadeo de garganta.
Un chasquido
en las muñecas.
Sigo sin domesticar
cuando me apagas
la luz.
Los fantasmas parpadean
siempre llegan tarde,
cuando todo ha sucedido.
También tuvieron su derecho
a decirte que no.
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