También es
una
despedida
cada vez
que veo
como son
los años que han pasado.
El borde coloreado
con dolor
y olor a cena fría.
¿Cómo es un fantasma
si nadie ha visto nunca
el rostro del tiempo?
Y sin embargo me preguntas
y me rodeas,
y tú cuerpo
es como un año sin pasar,
parado.
Un mundo
que sufre
bajo un manto de flores.
Kobayashi Issa
O eso ponía en la tarjeta.
martes, 21 de noviembre de 2017
lunes, 20 de noviembre de 2017
Tarpeia
Perpendicular
y en
su posición más comprometida.
Broto del cristal
una dentellada audaz,
se despide lo reflejado
en tantos trozos repetidos
igual que un pájaro
tras otro
es un augurio de otro tiempo.
Las entrañas que miran el cuerpo hacia
dentro
hacia afuera
hacia adentro
afuera.
Hoy se paga con traición
la felicidad
pero Roma sigue eterna.
dentro, fuera.
y en
su posición más comprometida.
Broto del cristal
una dentellada audaz,
se despide lo reflejado
en tantos trozos repetidos
igual que un pájaro
tras otro
es un augurio de otro tiempo.
Las entrañas que miran el cuerpo hacia
dentro
hacia afuera
hacia adentro
afuera.
Hoy se paga con traición
la felicidad
pero Roma sigue eterna.
viernes, 3 de noviembre de 2017
Antología de una despedida impresa: "Pietà, mio Gesù."
Todos heredan podredumbre
y un apellido.
Tal vez el bueno de Jack Knoxville
sólo heredo un color de piel
unas manos trabajadas y clandestinas;
Cuantos laberintos
botellas,
promesas
de un sueño lejano,
en algún antiguo y lejano continente.
Dónde las manchas son más puras
y nadie hereda algo tan pobre
como el nombre de su padre.
el aliento de su madre,
o la vena caliente
de un calibre que silba
acertijos que atraviesan las sienes.
Todos no. Jack Knoxville
no pensaba eso en aquella
noche apartada de sal y olas
en algún muelle de Atlanta.
Nadie quiere saber las respuestas
de un muerto.
Se responde a si mismo.
Es un mensaje que cabe dentro de cualquier botella.
"Pietà, mio Gesù."
y un apellido.
Tal vez el bueno de Jack Knoxville
sólo heredo un color de piel
unas manos trabajadas y clandestinas;
Cuantos laberintos
botellas,
promesas
de un sueño lejano,
en algún antiguo y lejano continente.
Dónde las manchas son más puras
y nadie hereda algo tan pobre
como el nombre de su padre.
el aliento de su madre,
o la vena caliente
de un calibre que silba
acertijos que atraviesan las sienes.
Todos no. Jack Knoxville
no pensaba eso en aquella
noche apartada de sal y olas
en algún muelle de Atlanta.
Nadie quiere saber las respuestas
de un muerto.
Se responde a si mismo.
Es un mensaje que cabe dentro de cualquier botella.
"Pietà, mio Gesù."
domingo, 22 de octubre de 2017
Antología de una despedida impresa: Darlene
“Si, le maté por dinero
y una mujer. No conseguí el dinero ni la mujer.
Estupendo”
Ni el hueco estupefacto
que deben dejar
los que acaban de amarse
y no saben como despedir
a carne
y mechero
un consuelo,
licor,
la pluma lenta
y decidida
de un cuco
tras las nueve menos cuarto.
Suele ser un gran deporte
practicar el fracaso por diversión.
Yo tampoco volví a verla
se
despidio
como
se despiden
las
estrellas
de
cine.
Entre niebla
y alguna frase memorable,
que nunca consigo recordar.
"Somos demasiado egoístas para merecernos el uno al otro"
y una mujer. No conseguí el dinero ni la mujer.
Estupendo”
Ni el hueco estupefacto
que deben dejar
los que acaban de amarse
y no saben como despedir
a carne
y mechero
un consuelo,
licor,
la pluma lenta
y decidida
de un cuco
tras las nueve menos cuarto.
Suele ser un gran deporte
practicar el fracaso por diversión.
Yo tampoco volví a verla
se
despidio
como
se despiden
las
estrellas
de
cine.
Entre niebla
y alguna frase memorable,
que nunca consigo recordar.
"Somos demasiado egoístas para merecernos el uno al otro"
viernes, 20 de octubre de 2017
Antología de una despedida impresa: Jack Brown habla con Darlene
Jack Brown
desenfundó
desdeñoso su 38 desgastado;
El tambor,
entorpecido,
aflorado
y negro
en
el cañon
infinito como un túnel.
Resbala todavía fresca
la mejilla
compartida y ambiciosa.
Un último y largo labio.
Suena a onomatopeya atropellada
cuando irrumpe seca, y triste
la pregunta.
Mucha gente se conoce en los bares
para contarse mutuamente sus penas
y volver con sus esposas por la mañana.
O con las manos atadas.
desenfundó
desdeñoso su 38 desgastado;
El tambor,
entorpecido,
aflorado
y negro
en
el cañon
infinito como un túnel.
Resbala todavía fresca
la mejilla
compartida y ambiciosa.
Un último y largo labio.
Suena a onomatopeya atropellada
cuando irrumpe seca, y triste
la pregunta.
Mucha gente se conoce en los bares
para contarse mutuamente sus penas
y volver con sus esposas por la mañana.
O con las manos atadas.
martes, 26 de septiembre de 2017
Bajo la piel
Sombra tras sombra
crecieron dientes
parecían ramos regalados.
Primero la piedra pulida
y blanca,
y pulida.
Después la memoria
como un conductor advertido
por el ancho de sus luces.
Cuántas veces has hecho este viaje
La empuñadura del estómago
escupía todavía las larvas
que nunca legaron
ningún ala moribunda
Sólo es negro lo que hay detrás
de la fragilidad de los ojos;
márgenes entrecortados
de una respiración ocular.
Y sin embargo los huesos sólo viajan una vez.
crecieron dientes
parecían ramos regalados.
Primero la piedra pulida
y blanca,
y pulida.
Después la memoria
como un conductor advertido
por el ancho de sus luces.
Cuántas veces has hecho este viaje
La empuñadura del estómago
escupía todavía las larvas
que nunca legaron
ningún ala moribunda
Sólo es negro lo que hay detrás
de la fragilidad de los ojos;
márgenes entrecortados
de una respiración ocular.
Y sin embargo los huesos sólo viajan una vez.
sábado, 5 de agosto de 2017
93.2FM
Aquel inmenso grano
de piel
también entorpeció
la oscuridad
tácita y compartida
de su glándula póstuma.
Es un poro enorme
y
dormido.
Caminar tachado a casa.
Caminar caminando a casa.
Habiendo caminado el camino a casa.
Entonces
los peces torpes
afloraron
, la escama amarilla
de alguna farola
en la avenida de Pablo Neruda.
Dime de dónde vienes
te diré a dónde nunca irás.
O lo que te falta por venir.
de piel
también entorpeció
la oscuridad
tácita y compartida
de su glándula póstuma.
Es un poro enorme
y
dormido.
Caminar tachado a casa.
Caminar caminando a casa.
Habiendo caminado el camino a casa.
Entonces
los peces torpes
afloraron
, la escama amarilla
de alguna farola
en la avenida de Pablo Neruda.
Dime de dónde vienes
te diré a dónde nunca irás.
O lo que te falta por venir.
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