Todavía cuelga pálida
tu sonrisa, es una soga
agradable y silenciosa.
Seca y estrecha
la garganta de los cisnes.
Nacen invisibles las musas.
Eco, danzando en una distancia
que no es la nuestra, ni la tuya.
Sus alas tristes fugan,
no saben ir sin que las lleven.
Muéstrame el rostro
del anfitrión,
tú que no serás nunca
la que me reciba,
tú que no serás voz,
tú que no eres tú.
Qué puedo pedir y que me lo des.
Mejor;
Qué puedo ofrecer y que lo cojas.
O tal vez:
La tristeza sea entender
una piel despegada y apagada
enterrada en un sepulcral
coloso, con su mirada átona,
con sus manos temblorosas
sujetando el aliento que insufla
alma a las palabras cuando piensas:
Amor, he querido darte lo peor de mí
porque soy todo lo que conozco.
Y nunca nadie pediría un cuello roto
del que colgar una cadena perpetua.
No es la soga lo que aprieta.
Es ver que no puedo pedir nada,
porque sólo tengo una cuerda
sin un extremo al otro lado
que ofrecer.
viernes, 2 de diciembre de 2016
jueves, 1 de diciembre de 2016
Templado
Entre cuerpo y cuerpo
la gravedad que nos
separa, es una esfera
pulida y seccionada
de cráneo a cráneo.
Brota el color negro
la pupila se dilata.
Siento la inmensidad
tan pequeña y redonda.
¿Puede mostrar piedad
algo infinito cuándo se para?
Consume el primer beso.
Caen los dientes de leche,
su perfume putrefacto
el pánico impactado
en la encía
sangra las últimas
sílabas de tu espectro.
Y la entraña, y el Edén,
y la carne y las rosas.
Pintura fresca derretida
con la yema aún caliente.
Desnudos y opuestos
se completan carne y hueso;
El nervio o el tejido
virginal de la palabra
antes que la sal sin saciar
del globo.
Redonda, inmensa,
infinita, pequeña.
Y así la estación
vuelve a masturbarse.
El tiempo no muestra piedad.
Y recuerdo tu primer beso
como algo parado en el pecho,
aún caliente.
la gravedad que nos
separa, es una esfera
pulida y seccionada
de cráneo a cráneo.
Brota el color negro
la pupila se dilata.
Siento la inmensidad
tan pequeña y redonda.
¿Puede mostrar piedad
algo infinito cuándo se para?
Consume el primer beso.
Caen los dientes de leche,
su perfume putrefacto
el pánico impactado
en la encía
sangra las últimas
sílabas de tu espectro.
Y la entraña, y el Edén,
y la carne y las rosas.
Pintura fresca derretida
con la yema aún caliente.
Desnudos y opuestos
se completan carne y hueso;
El nervio o el tejido
virginal de la palabra
antes que la sal sin saciar
del globo.
Redonda, inmensa,
infinita, pequeña.
Y así la estación
vuelve a masturbarse.
El tiempo no muestra piedad.
Y recuerdo tu primer beso
como algo parado en el pecho,
aún caliente.
miércoles, 30 de noviembre de 2016
Hermenéutica
Cubriste la corona de huesos.
Por qué este altar se corrompe
con el silencioso paso de las hojas,
el baile lento del frío
dando forma a un cuerpo
incompleto.
Y si tu figura, no fuera afilada
con las costillas envenenadas
que rodean mi pecho,
Por qué iba a ser distinto
cómo pasa el tiempo
en cada beso.
Los fantasmas han venido hoy a recordarte.
De pie sobre la lápida
nombres, que sólo
se escuchan en el peso
ligero y redondo
de las pupilas.
Y si tu nombre, no significara
que estás en alguna parte
apartada de mi.
Si tu piel no manchara
mis manos con el mismo abismo
de carne entre hueso y hueso.
Entregaría la memoria,
su venganza infinita y repetida.
Plasma viscoso y escurridizo
mis muñecas ya no sujetan
tu peso muerto.
Ahora el vacío rellena
el latido.
Y en la oscuridad
no alcanza a rozar mi piel
entre tus huesos.
Por qué este altar se corrompe
con el silencioso paso de las hojas,
el baile lento del frío
dando forma a un cuerpo
incompleto.
Y si tu figura, no fuera afilada
con las costillas envenenadas
que rodean mi pecho,
Por qué iba a ser distinto
cómo pasa el tiempo
en cada beso.
Los fantasmas han venido hoy a recordarte.
De pie sobre la lápida
nombres, que sólo
se escuchan en el peso
ligero y redondo
de las pupilas.
Y si tu nombre, no significara
que estás en alguna parte
apartada de mi.
Si tu piel no manchara
mis manos con el mismo abismo
de carne entre hueso y hueso.
Entregaría la memoria,
su venganza infinita y repetida.
Plasma viscoso y escurridizo
mis muñecas ya no sujetan
tu peso muerto.
Ahora el vacío rellena
el latido.
Y en la oscuridad
no alcanza a rozar mi piel
entre tus huesos.
lunes, 28 de noviembre de 2016
Lo absoluto en la intuición sensible
Sientes la electricidad
en la burbuja.
Ácido en frascos,
claustrofobias,
pequeñas dosis
espacios sin abrir.
El color es blanco o negro.
Pero no hay color.
Se distorsiona el sentido.
La ley del azar:
Uno sí,
uno no,
uno sí,
uno no,
tú tampoco,
otra vez, repítelo:
La ley del azar:
El movimiento agresivo
del tiempo siempre
hacia delante, gira
vuelve, se retuerce, interactivo.
Es plástico vibrando
en la atmósfera confusa
atrapado en dos dimensiones
tres agujas y un débil cristal.
Cuando no se cuenta grano a grano.
El dígito fluorescente
orgánico, un gorrión
dando la hora antes de las 6.
Piel, alta tensión, hilos e hilos
más hueso, nervios y células.
¿Has pensado alguna vez
dónde empieza un círculo?
Es azar, o inercia, se retuerce
siempre agresivo
en la hostilidad indiferente
de las cosas que pasan
porque pasa el tiempo.
Y nadie sabe quién
decidió empezarlo
¿Crees que si pulso el gatillo se parará?
en la burbuja.
Ácido en frascos,
claustrofobias,
pequeñas dosis
espacios sin abrir.
El color es blanco o negro.
Pero no hay color.
Se distorsiona el sentido.
La ley del azar:
Uno sí,
uno no,
uno sí,
uno no,
tú tampoco,
otra vez, repítelo:
La ley del azar:
El movimiento agresivo
del tiempo siempre
hacia delante, gira
vuelve, se retuerce, interactivo.
Es plástico vibrando
en la atmósfera confusa
atrapado en dos dimensiones
tres agujas y un débil cristal.
Cuando no se cuenta grano a grano.
El dígito fluorescente
orgánico, un gorrión
dando la hora antes de las 6.
Piel, alta tensión, hilos e hilos
más hueso, nervios y células.
¿Has pensado alguna vez
dónde empieza un círculo?
Es azar, o inercia, se retuerce
siempre agresivo
en la hostilidad indiferente
de las cosas que pasan
porque pasa el tiempo.
Y nadie sabe quién
decidió empezarlo
¿Crees que si pulso el gatillo se parará?
domingo, 27 de noviembre de 2016
Estaciones Estivales
Está sola.
El frío no ha estirado
todavía su piel.
Se envejece en el amor,
pero también existe
otro origen para crecer.
Está solo.
La intimidad del calor
no le ha enseñado el
tono despreocupado
con el que se mide
la intensidad de las posturas.
Y es así;
Se miran, antes se conocían,
pero ahora ya no se tocan.
La ceremonia se completa,
el ritual de lo que le pertenece
a cada estación.
Copos del color de lo que quieres recordar.
Nubes arañadas entre nubes,
¿Cómo llueve cuándo llueve fuera?
Y quién no quiere recordarlo.
Pero no puede tocarse aquello que ya no se conoce.
El frío no ha estirado
todavía su piel.
Se envejece en el amor,
pero también existe
otro origen para crecer.
Está solo.
La intimidad del calor
no le ha enseñado el
tono despreocupado
con el que se mide
la intensidad de las posturas.
Y es así;
Se miran, antes se conocían,
pero ahora ya no se tocan.
La ceremonia se completa,
el ritual de lo que le pertenece
a cada estación.
Copos del color de lo que quieres recordar.
Nubes arañadas entre nubes,
¿Cómo llueve cuándo llueve fuera?
Y quién no quiere recordarlo.
Pero no puede tocarse aquello que ya no se conoce.
jueves, 24 de noviembre de 2016
Grado Fahrenheit
Hay jaulas más peligrosas
que un cuerpo entumecido
junto a otro.
Arrugada la piel
con la última saliva;
Rompes el pecho,
arrastras el hueso
púbico.
Lo que te hace arder
y a la vez te entierra
dentro del agujero.
Entonces:
Como un río seco en silencio.
Puedo imaginar rozadas
las salpicaduras de agua,
su arañazo suave y húmedo
los náufragos extraños
que abrazan hasta ahogarse.
El frío intenta siempre
ser inoportuno,
ensaya aparecer
por si lo necesitas.
Y es que, todavía no lo entiendes.
Tener frío siempre
es una excusa compartida
y complaciente.
Nunca tienen frío las personas abrigadas.
Parece obvio.
Pero la gente no lo entiende.
Tener frío es un dolor
que no se tiene sólo
por encima de la piel.
Piénsalo, tiene lógica.
Por eso nadie besa
por debajo de los dientes.
Tener frío es un dolor
que no se tiene sólo
por encima de la piel.
Piénsalo, tiene lógica.
Por eso nadie besa
por debajo de los dientes.
miércoles, 23 de noviembre de 2016
Chucherías
"Eres puta y encima la chupas mal"
Es la luz lo que nos consuela,
el amor amanece así algunas veces.
Cómo un animal herido
que se lame las heridas.
Carroña y carne.
Comida de un buitre
que brilla con otra figura,
con una palabra
mal interpretada.
" Podría meterte la polla en el culo
y sólo dolería esa especie de orgullo anal"
Lo que te hace un animal necesitado.
Vienes de muy lejos y vas más lejos aún...
Vienes de muy lejos y vas más lejos aún...
Vienes de muy lej..
Regala así la última lluvia
el semen que moja
los huecos entre un cristal,
Suena de fondo Jailhouse Rock.
Elvis encarcelado en blanco y negro
y todavía humea tu cigarro
apagado en la muñeca.
"Tranquila es sólo ceniza"
- Lo digo cómo si no hubiese saboreado antes esa forma
de decir: Ya no duele lo que pienses
"Maldita puta"
-Pienso, pero puede que no lo diga
con ese desprecio.
Aprecio a la gente así
que negocia el amor
y las necesidades
como si fuera natural y animal.
Apartando el dolor
Brillas igual que cualquiera de esas mujeres
pero tu eres más especial.
Lo digo por tu forma de ceniza
Por el color de ceguera
que respiras por los ojos
cuando hablas del amor.
Como un animal amanecido sin nada que decir.
Es la luz lo que nos consuela,
el amor amanece así algunas veces.
Cómo un animal herido
que se lame las heridas.
Carroña y carne.
Comida de un buitre
que brilla con otra figura,
con una palabra
mal interpretada.
" Podría meterte la polla en el culo
y sólo dolería esa especie de orgullo anal"
Lo que te hace un animal necesitado.
Vienes de muy lejos y vas más lejos aún...
Vienes de muy lejos y vas más lejos aún...
Vienes de muy lej..
Regala así la última lluvia
el semen que moja
los huecos entre un cristal,
Suena de fondo Jailhouse Rock.
Elvis encarcelado en blanco y negro
y todavía humea tu cigarro
apagado en la muñeca.
"Tranquila es sólo ceniza"
- Lo digo cómo si no hubiese saboreado antes esa forma
de decir: Ya no duele lo que pienses
"Maldita puta"
-Pienso, pero puede que no lo diga
con ese desprecio.
Aprecio a la gente así
que negocia el amor
y las necesidades
como si fuera natural y animal.
Apartando el dolor
Brillas igual que cualquiera de esas mujeres
pero tu eres más especial.
Lo digo por tu forma de ceniza
Por el color de ceguera
que respiras por los ojos
cuando hablas del amor.
Como un animal amanecido sin nada que decir.
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