lunes, 21 de noviembre de 2016

Ruido Rosa

La nieve inundó
el lóbulo.

Hace frío fuera.

Dentro tampoco se ve.

Sien y sien,
siempre en los extremos.

Nunca se toca un pensamiento
con otro, son lugares dentro
del mismo lugar, pero
en un momento extraño,
diferente e inconexo.

Nunca se toca la distancia,
Es la separación obligada
entre un acto y su consecuencia.

Por ejemplo: Un beso.
No tiene distancia.

Pero; Sien y sien,
costilla y costilla,
pulmón y pulmón.

Saliva y corazón.

Están separados por fuera y por dentro,
Son como si fueran personas diferentes.

Pero en un pensamiento.

Un lugar que es un lugar
en otro tiempo, que ya ha ocurrido,
que no lo habita la distancia.

Que sólo existe dentro de una persona.
De la persona que es persona
en ese momento,
en ese lugar que es otro momento.

Que con ruido y nieve
en la cabeza piensa:

Hace frío fuera.



viernes, 18 de noviembre de 2016

Semen

Junta las manos

Perpetua especie
la raíz trepando ahogada
dentro del cuello.

Diástole
               /
                    Sístole

Y enmudece, y se repite.

No tienes edad
para querer como si no importase.

Sin consecuencias.

A menudo susurra
se atraganta, y te enmudece.

Contracción, dilatación.

Contradicción.

Tu garganta hundida,
el orgasmo de los dientes.

Ocurre a veces, otras no.

Pero la memoria funciona igual.

Se contrae, se dilata.
Me contradice.

Y eyacula el cráneo
en una imagen parecida
a ti.

Lo tengo entre las manos.
Este líquido infértil, apagado
e inútil, si no está dentro de ti.

Lo sujeto, pero ocurre a veces, otras no.

Junto las manos esperando recibir algo a cambio,
o que me recibas a mí


jueves, 17 de noviembre de 2016

O2

Desabrocha el botón de la luz.
Dentro se escucha todavía
como gritaba el reloj.

Por qué acecha tu fantasma
envuelto en la carne de un recuerdo.

Desnudo uno sobre el otro
apretando oxígeno y saliva
los huecos que dejabas
entre poro y poro
sangrando el charco
chocando el hueso
haciendo mella en el cráneo.

Todavía escucho esa voz

Rodeada de piel,
imitando el rastro
que deja una huella
a medio hacer.

Como se desabrocha una cicatriz,
o se aprieta un botón.

Y me apagas la luz.





lunes, 14 de noviembre de 2016

Borrador; Nota 22

El grito arrugado
de la multitud borrosa
es un animal sin edad.

Tus manos turistas
en pieles menos tropicales
caen ahora entre átomo y átomo.

¿Por qué se entiende
un recuerdo como si
fuera un viaje?

Lejos, y sin ti. Borrado.

No sé volver a casa.
Tampoco entiendo
el idioma internacional
que se habla en los
aeropuertos.

Sus entradas sin salida,
su embarque apartando
nuestra ropa en una maleta
(aparte) como si no fuera
 esa parte de nosotros.

Y si me pierdo. Borrado;
Átomo a átomo.

Se que desde arriba
todo se ve más pequeño,
arrugado, borroso y sin edad.

Piénsalo.

Sólo es un beso debajo
de una puerta con un nombre
de una ciudad en la que nunca
he estado, no me conoce y
no sabe como se anoche
entre nosotros.

Se viaja siempre sin edad
creciendo en lo anterior,
como en el equilibrio
entre tener en una palma
la respuesta y en la otra
todas tus preguntas.

La duda. Borrosa.

Decir adiós es un proyecto a largo plazo.

Las despedidas nunca
duran lo mismo dentro
de las maletas, la ropa
sigue oliendo igual.

y, desde aquí arriba
cuesta más fingir
que no se ve el suelo.

Caduco, con la perspectiva
equivocada. Borroso

Cada año que pasa y no te veo,
pero me acuerdo de cómo eras.
me hace preguntarme:

Si tu también cumples años
o sólo eres una herida sin edad.

jueves, 3 de noviembre de 2016

Pudre el Otoño
la piel de las últimas larvas.
es una perla blanca y eterna,
se alza como un hueso
hambriento.

¿Para qué necesitas el paisaje
tejido en manos ajenas?

Es como se acostumbra
el polvo encima de la cara
de los muebles,
el raíl trazados de niños
encima de las bicicletas
que nunca fueron nuestras.

Recuerdas, hablabas
como cuando se habla
de algo que le ha ocurrido
a los demás.

Igual que un tajo perfecto
en la muñeca fría del Invierno.
Ahora es dulce su fatiga,
leve y despegada.

No guarda en su aliento
una lengua que no es mía.
Primitivo en el pulmón
las heridas encharcan
la saliva que los une.

Tu piel, la piel.
Ahora ahoga el rostro.

"El frío tropical me cala hasta los huesos"





sábado, 22 de octubre de 2016

אסתר

¿Y después?

¿Esperará el hueso maduro
caer y florecer en una piel
distinta de las nuestras?

La armonía lenta
y constante de
las habitaciones
cerradas y sin ropa.

Con la música
sin fondo,
sonando alrededor
de dos cuerpos
tallados a mordiscos.

Y después,
y después,
y después.

Antes de que tiemble
tu pupila y el deseo
o el miedo.

Sean parte del caos,
o del orden en unos
ojos o en los otros.

Pasión y placer.

Una yema bordeando
el límite, célula a célula,
la intimidad se hace púbica

Es cómplice sin saber temblar.

Primero el gesto,
y después tu nombre.

No es la amistad un pacto de la piel.

Tú nombre en el linaje mudo
de las estrellas de la noche

Esther:

Entierra mis huesos, hazme crecer.

Que no caben dos palabras
dentro de la misma piel
ya lo sabías.

Pero ¿y después?

Encuentro espesa tu saliva,
no abrigará el hueso retorcido,
instrumental, el latido intacto
de los labios de tu fruto.

Después, sólo hazme crecer.



viernes, 7 de octubre de 2016

inherente

Cierro los ojos
e imagino el tallo
pálido y lento
bailando.
Se enreda una yema,
y otra, y otra,
La música pesa
en la ropa
y se destapa el interior.
Se eriza contra tu cuerpo
la correa, y como dos
Planetas atraídos,
gira lentamente
la luz apagada.
La primera tajada
en la piel siempre
es la mas fresca.
Siempre es la más
Impaciente.
Siempre es la más
Lenta.
Un cuerpo rodeado
es una batalla perdida
una invasión pactada
y elegida.
Nunca puedes tocar
lo que no puedes vencer.
No pierdes lo que no es tuyo.
Y así es como, cierro
los ojos, y pierdo
un hueco vacío
Inexpresivo, Irreal.
Inexistente.