viernes, 15 de agosto de 2014

Orquesta Vacía

Coge de la mano a las muñecas.

Su voz está guardada dentro de la caja
hablan en silencio un idioma de juguete.

No podemos entender expresiones tan severas.

Cuando miro fijamente su coloquio de karaoke
entiendo la necesidad que tienen de persona,
servir útil y real en la primera imaginación.

Made in China.
Hecho fuera de fecha y nación.

Cuerpos caducados,
créditos que recomiendan edades de uso.

Vivimos igual que estos juguetes
almacenados en estanterías
esperando que alguien nos elija.

Ser el primer uso de jardines infantiles.






miércoles, 13 de agosto de 2014

¿De dónde vienes, con quién has estado?

Siempre he querido decir:
Yo. Me bajo aquí. -Y no saber dónde estoy.

Estos autobuses son búhos diurnos de ciudad,
me monto en el mismo número porque no sé
la dirección de tu casa cuando vengo,
ni cuando me voy.

Yo te pongo voz cuando no estás en casa,
me he quemado los ojos pensándote a oscuras.

La imaginación del que depende de la realidad para tenerte.

Mojada de tierra. Llueves.


Rodeado.

De dónde vengo traigo distancia.

Se puede mirar el silencio con los ojos abiertos
hacer política con un cuerpo mirado así, callado,
sucio por encima de los hombros, una vista cansada
de mirarte y no ver un desnudo familiar.

-¿A dónde?
Entonces, me preguntas.

Ella puede mirarme, hacer política.
Desnudarse y no sentirse extraña.
Negociar la ropa, si fuera necesario.

Se puede venir de uno mismo y traer nostalgia de si.

Has cambiado con los años, has cogido frío.
Pero no me importa.

Puedo mirarte en voz alta, hacer oposición,
jugar en casa,
y negociar, si fuese necesario, una tregua.

¿Crees que puedes viajar solo al extranjero?

No hace falta irse, puedo estar conmigo mismo
y sentirme lejos de mi.

-¿A dónde?

Contigo.







martes, 12 de agosto de 2014

Elegirme por descarte

Si tuviera que elegir,
si pudiera elegirte.

No sería mi elección pintar tu cuerpo de verano.

Escogería, a lo mejor, una sombra de terraza,
un pedazo de mar escapado entre los dedos
sujetando barcos de sal, varados en la arruga
de las manos repetidas al tocar lo intachable.

No. Tu color, mirarte por primera vez
y que no me sorprenda, esa necesidad
de habitación, de intento de compañía,
guerra de guerrillas y ventanas con vistas
de ladrillo fácil, días impares de metropolitano
esperando encontrarte en la próxima parada,
como una casualidad elegida al azar, o al alzar,
la mano preguntando en clase para que te gires
y sepas que existe una voz distinta de las nuestras
preguntando quién eres, y porque te llamas con
ese nombre tan tuyo.

Las líneas delgadas son horcas pacíficas cada día.

No. si tuviera que elegir.
Elegiría 20 palabras que todavía no te he dicho.

Que no diré.

Decirte, cuando te veo, me refiero,
requiere un ejercicio de impersonalidad,
de verbos dichos y aún por decir.

Existen momentos primeros y momentos últimos.

Últimamente, primero existo, insisto respeta mi impersonalidad.
Digo palabras dichas por otros,
pido que sean ellos los que me digan
lo que yo no sé decirte, resolverte.

Ser un acertijo es complicado.
Preguntan y preguntas.

Esperas que alguien de la solución que a ti no te han dado.

Me pregunto:
Si tuviera que elegir,
si pudiera elegirte.

Elegiría 20 palabras al azar, dichas por otros.
Diría 20 acertijos que tú siempre me cuestionas.

Invierno, impersonal, identidad, blanco, tiempo
cualquiera, no-colores, mármol, sobriedad, negro,
elegancia, expresión, rostro, fotografías, exigencia,
perfeccionismo, decepción, nostalgia, frío, 90´s.

Estar solo duele porque no podemos elegirnos.

Pero duele más, no tener más de 20 palabras,
porque ya no sabes que preguntar.

Date por resuelta.




lunes, 11 de agosto de 2014

La educación de los hombres que aprendieron a pagar

Pido perdón por la corbata aquí.

Es demasiado formal el sueño
cuando no sabes que dormir.

La llama sube despacio entre tus cuerpos y el mio.
Medito primero la palabra, la piel que elijo
para tocarte a la hora de decir la pose
con la que acomodas la sonrisa a la hora de enfadarte.

Prohibido prohibir.

El aullido del asesino que practica sus crímenes
por si alguna vez debe cometerse.

Roto. El hidalgo más Quijotesco que conoce, domestica gigantes.

Rubí, leyenda gritada del rojo pintado en la presión de la piedra.

Vistes a la ramera más barata que un hombre puede enseñar a follar.
Das el precio, practicas un discurso convincente a la hora de saber
que el cuerpo comprado por el precio, traga cualquier orgullo.

Un orgullo hermanado en la denuncia del cigarro y la utopía.

Hermanos de sangre practican incesto sólo a veces por placer.

Entrar en el burdel bajando la mirada por vergüenza
es distinto si se ilumina la barra, se apagan los neones
y ves bailar siempre a la misma escultura comprometida.

Ligero de vista a la hora de mirar como te quitas la ropa.

Me quito la corbata, y follo despacio.
Siempre sucio.

No es un lugar adecuado para amar un altar o un lavabo.

Muñeca de trapo cosida con el consentimiento de los hombres.
¿Dónde está tu infancia, tu primer beso?
¿Y el último?

El placer de pagar por el placer de traficarte.

Y el encanto de usar este nudo y que me muerdas la corbata.

Soy un hombre de negocios
dime un precio.

Ponme precio.

¿Cuanto crees que vale algo que ya no vale nada?





domingo, 10 de agosto de 2014

La verdadera historia de porque no tengo gato y leo a Poe

El hambre se cura con hierro en la garganta.

Suena el tambor de guerra justo antes de la bala,
prometes curas de insomnio y conciencias últimas.

El gatillo es un animal herido fácil de tocar.

Y lo último que escuchas es el beso insondable del plomo.

Un silencio último, de villano, risas enlatadas
y la dama que no es salvada por el héroe.

No quedan héroes aquí.

Prozac es la solución para una felicidad de receta.

Empolvame la nariz que hoy salgo de aquí
y necesito disimular, ser menos yo, y más
como espera la gente que sea con ellos.

Existen cánceres sociales, condiciones
no extirpables de la gente que actúa por enfermedad.

Ser humano o animal.

Las armas apacibles preparadas para cualquier paz.

Repudia.
Negación.
Rechazo.
Silencio.

Y preguntas repetidas.

Anorexia practicada por un mundo que te come.

Escúpela, la última pastilla para no dormir.
¿Quién quiere vivir en un continuo consejo médico?
No consumir, preferiblemente, por motivos de salud mental.

Sólo eres feliz cuando llueve y suena esa canción de basura de fondo.

La esquizofrenia es un motivo doblemente tuyo cuando me hablas.

Por eso me hago siempre la misma pregunta.

¿Quién eres y que te he hecho?
¿No te vale con ser yo, además quieres que sea como tú?

Un animal disparado y social, incomprendido, enfermo.

El último héroe enlatado cuando todos ríen y tú no sabes dónde ni cómo llorar.

Suena el último tambor, suenas a voz de conciencia última,
y lo último que escuchas, es el beso de tu madre.

Tengo hambre mamá ¿Qué hay para cenar?
Da igual, cualquier cañería interior sabe a plomo.
Cenas frío.

La venganza se quedó sin plato cuando vino,
comprendió que no sabía a nada.

Tenía los dientes podridos de pronunciar escoria.

¿Te ríes de mí? En acústico suena todo más crudo.

Revólver es el único motivo que conozco para volverte a disparar.





sábado, 9 de agosto de 2014

El joven Rousseau se quita la ropa por primera vez.

Creció fuerte y feliz.
Y fue.

Y se hizo un hombre honrado,
no aprendió la impertinencia
en un hogar que no fuera el suyo.

No conoció otro interior que el de su ropa.

Somos demasiado jóvenes para saber
por lo que debemos crecer.

Yo me alzo porque no tengo cuello en la camisa.
Me parece una causa justa este nudo de corbata.

Débil y triste
se deshizo.

No sabía de que color eran las banderas de la ropa
que debía tomar.

 Y fue así, un niño antes de tiempo.


viernes, 8 de agosto de 2014

Mármoles y demás mamotretos artísticos renacentistas.

Cuéntame maniquí de mármol.

¿Es tu postura eterna ante el frío blanco
lo que hace temer tu cuerpo sin sexo o edad?

Lo digo porque tu mirada no aprende el amor.

Su textura hace nombre heroicos,
alza mitos eternos, y también,
es un cadáver neutro debido a la impostura de Padre.

Padre. ¿Son todos mis hermanos repetidos?
¿Anillados en tus dedos de rosario, cuentas
vírgenes de cabellos enredados en la piedad
de la madre que sujeta a su hijo eterno,
en la misma postura, yaciendo el escorzo?

Los pañales de tu hijo fueron la dignificación de un cuerpo adulto.

Panes y pescado para el circo.

Habla de palabras que podamos entender.
Enciende el televisor.

La identidad del negro para reconocer cualquier color.

Racismo de mirada cromática.

El arte es crueldad y belleza.

Denuncia una actitud provocada y exaltada

Cielos de ginebra para infiernos ahogados de placer.
El placer de conocerte, observarte, entender tu piel incrustada en la roca.

Y entender que podrías no tener rostro y ser cualquier mujer.

Miento, cualquiera de ellas podría ser tú.
Pero tú, eres más perspicaz a la hora de enseñarte.

Te expones, te enseñas y te incrustas en el blanco.
No tienes color.

¿Sobriedad o indiferencia?

El arte por el arte.

Elegante a la hora de quitarte tiempo.

El que te sobra, cuando te observo y no veo una cara que mirar.
Vaya cuadro más desenfocado.

O mal enfocado.

El arte por el arte, o morirme de frío sin un rostro que objetar calor.

No sé dónde mirar, cuando miro un maniquí.

Debe ser su gesto lo que me desconcierta,
  o
           tan
       sólo
                 es              que
nos falta humanidad.

O a lo mejor, eres la chica más seria, simplemente,
sentada en esta exposición de arte.

Esperando que alguien la dibuje una sonrisa que defina
las líneas jóvenes de un cuerpo entrenado con el mármol

Mirarte de frente y no entender tu interrogación.

¿Qué puedes preguntarle a ella si no sabes dónde mirar?

Nada. Eso lo explica todo, es arte.

Tan sólo es una chica a la que mirar.